De todo un poco…….

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Comparte cualquier tipo de archivo en Facebook con Dropify…..

Muchas veces hemos necesitado que enviarle un archivo de cualquier tipo a un amigo en Facebook o publicarlo en nuestros perfiles y no encontramos la forma más fácil de hacerlo o la aplicación que permita subir cualquier tipo de archivo y compartirlo fácilmente en Facebook.

Dropify es la solución para compartir cualquier tipo de archivo, vídeo, imagen, presentación, o documento, el que necesites, luego de subirlo a la aplicación, se puede arrastrar y soltar, te llevará a una página donde puedes describir el archivo, nombre, tipo, licencia, descripción, así como el nombre de quien lo publica, luego de esto debes aceptar los permisos sobre tu cuenta de Facebook y así tendrás tu archivo listo para compartir.

Cada vez que que tu amigo descarga tu archivo se publica una historia en su perfil, la descarga del archivo también están disponibles en la aplicación para moviles de Facebook.

Dropify

Especial mudándonos a la nube: subiendo y compartiendo nuestras fotografías…..

Comencemos con el especial Mudándonos a la Nube con el tipo de archivo que más se usa para guardarse y compartirse en la nube: las imágenes. Todos tenemos una cámara fotográfica hoy en día, y los dispositivos móviles junto con las redes sociales han hecho que un evento entre amigos pueda suponer miles de fotografías.

Cada una de ellas es de alta calidad, de varios megapixeles y ocupando de de 3 a 7 MB; y las bibliotecas que tenemos en iPhoto o Picasa rebasan de lejos las decenas de Gigabytes. Los aficionados de la fotografía tienen incluso varios discos duros almacenando Terabytes de fotografías. ¿Cómo podemos almacenar todo esto en la nube?

Dar el paso: sin prisa pero sin pausa

Si tenemos muchas fotografías la transición puede ser larga. No intentéis gastar una tarde frenética en subir todas vuestras fotografías, sino que tomad una decisión firme acerca del servicio que vayáis a usar e id subiendo las fotografías poco a poco y cuando tengáis tiempo libre. Si va a ser un almacén personal tampoco hace falta que nos entretengamos mucho con los metadatos y opciones extra de ese servicio (etiquetar a todas las personas de mi fototeca en iPhoto ha resultado ser una pérdida de tiempo), así que lo más tedioso debería ser la propia tarea de subir las fotografías.

Aprovechad la funcionalidad de subida automática de fotografías que tienen algunas redes en sus aplicaciones móviles para ir subiendo las imágenes a medida que las vamos haciendo: de este modo no hará falta hacer ese gesto y esperar ante una barra de progreso y lo único que tendremos que hacer es organizarlas en álbumes.

Antes de escoger un servicio, piensa qué vas a hacer con las fotos

Como ya comenté en la introducción, dejemos de pensar en las fotografías como archivo de datos y dividámoslas en las funciones. Depende de cada persona, pero quizás podemos tener las fotografías personales en un sitio y las fotografías del trabajo en otro. La clave está en preguntarnos qué queremos hacer con esas fotografías, porque vamos a escoger un servicio en la nube dependiendo de lo que queramos hacer.

¿Qué queremos hacer con las fotos? Compartirlas públicamente o con un grupo cerrado de personas. La mayoría de servicios ya son capaces de permitirnos hacer eso, pero el desafío principal es el espacio. La mayoría de opciones nos dan menos de 10 GB de espacio, y servicios como Flickr nos dejan subir más cantidad de datos pero nos dan opciones muy limitadas de organización y acceso a menos que paguemos.

Podemos pagar por servicios como Dropbox para conseguir 100 GB o más, pero estamos retrasando lo inevitable: llenar ese precioso espacio de fotografías o perder demasiada calidad en pos de poder subir más fotografías. ¿Hay algún servicio que nos permita subir una cantidad ilimitada de fotografías a una calidad decente como para compartirla con nuestros familiares y amigos?

Lo hay, y se llama Google+. La red social de Google nos permite subir una cantidad de fotos ilimitada siempre que éstas no superen los 2048 pixeles en su lado más grande, lo que junto a sus opciones de compartir álbumes me lleva a recomendarlo para subir fotografías informales a la nube.

Esto es un álbum de fotos en mi cuenta de Google+. Sí, están subidas a una red social, pero sólo yo puedo ver las fotografías. Nadie más, a menos que yo lo permita.

Si las fotografías son de gran tamaño entonces sí que pasan a ocupar espacio de nuestra cuenta de Google, pero a malas tenemos la ventaja de que esta compañía es de las más baratas a la hora de ofertas para tener más hueco en sus servidores. Recordad que no estoy obligando a nadie a subir y compartir las fotografías: Google+ puede usarse perfectamente como un almacén completamente privado.

Hay que tener también en cuenta que Google+ tiene un buen visor para álbumes de fotografías y se apoya en sus aplicaciones móviles para que no tengamos problemas para acceder a las imágenes desde un móvil o una tableta. Y si estás usando un dispositivo que nu es tuyo, basta con iniciar sesión para acceder a tu perfil desde el navegador web. Son ventajas a tener en cuenta.

En la nube, lo que queramos hacer con las fotos es lo más importante

Si por la razón que sea no queremos utilizar Google+, otro servicio con las mismas ventajas es Skydrive de Microsoft. Ahí ya tenemos una limitación de 7 GB de espacio, pero Skydrive es capaz de redimensionar y optimizar las imágenes automáticamente para que esos 7 GB no se llenen demasiado rápido. En mi caso particular y por el visor de metadatos que tienes en su visor web de imágenes, SkyDrive es donde guardo las fotografías relacionadas con mi trabajo de editor.

Cualquier otro servicio de almacenamiento en la nube vale, tampoco olvidemos eso. Simplemente, y en cuanto a espacio disponible y flexibilidad para tratar esas fotos, lo más recomendable que he visto en base a mi experiencia es Google+ y Skydrive.

El objetivo, insisto, es tener el máximo número de fotografías (al ser posible todas) disponibles para ti de forma privada y con derechos para compartirla con quien quieras y usando el dispositivo que tengas a mano en cualquier momento. Con Google+ eso es perfectamente posible, siempre guardando una copia de seguridad de tus fotografías en otro sitio de forma local. Recordad que la nube nunca cuenta como copia de seguridad, y que lo mejor es guardar las fotografías tanto en la nube como en casa.

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Especial mudándonos a la nube: introducción…..

Hemos llegado un punto, a día de hoy, en el que la nube está entre nosotros de forma definitiva e irreversible. Hace no mucho tiempo que no conocíamos otro servicio que no fuera Dropbox, y ahora hay tantos que nos cuesta decidirse. Y lo más interesante es que para un usuario normal esta nube se puede exprimir para dejar de depender casi totalmente del almacenamiento local.

Por ese motivo vamos a empezar un especial con el que contaremos métodos, consejos y técnicas para mudarnos a la nube y tener todos nuestros archivos siempre disponible y desde cualquier tipo de dispositivo. De esta forma todos nuestros ordenadores, móviles y tabletas cobran otra raison d’ètre: pasan de ser las máquinas que todos conocemos a ser meros terminales para visualizar la información que tenemos en internet.

Antes de empezar, y sirviendo como introducción, tratemos algunos puntos muy importantes:

  • Queremos almacenar archivos legales en servicios legales. Es decir: no hablaremos hacia cómo subir ese MKV de 13 GB de una película que te has bajado mediante las redes P2P. Además de ser algo absurdo, desaprovecharíamos el espacio que nos ofrecen las carpetas en la nube.
  • Trabajar en la nube requiere una conexión de datos de alta velocidad. Vamos a subir grandes cantidades de datos a servidores de internet y además editaremos esos archivos desde ahí, y para que la experiencia de usuario sea la correcta necesitaremos un buen ancho de banda sobretodo de subida más que de bajada. En mi caso personal tengo 1 MB de subida, lo que más o menos me permite subir 3-4 GB de datos en una noche.
  • Mucho cuidado: la nube no sirve como copia de seguridad. Trasladar todos los archivos a la nube no implica, bajo ningún concepto, librarse de la responsabilidad sobre ellos. Hay que hacer copias de seguridad locales, idealmente dos y por supuesto en discos duros separados.

Iremos tratando este especial con una entrada para cada tipo de archivo, ya que como vimos hace unas semanas podemos elegir el mejor servicio en la nube dependiendo de lo que queremos guardar en él. Imágenes, vídeos, documentos, libros, notas y recordatorios… cada tipo de información se exprime mejor en un servicio que en otro. La clave será, una vez más, que podamos tener esos datos a mano donde sea, cómo sea y cuando sea. Y de paso, aprender a usar esos archivos y servicios de forma más eficiente.

Además, pasar a gestionar nuestros datos desde la nube vuelve a hacer que tengamos muy en cuenta una cosa: el espacio. A menos que estemos dispuestos a pagar una cuota mensual o anual para confiar en un sólo servicio (que tampoco es mala idea, pero nos enfocaremos a ver qué podemos hacer sin la necesidad de pagar nada), vamos a tener limitaciones de espacio importantes, usualmente de 5 GB como tope.

Podemos tomarnos esto como una mala noticia, o como una motivación para organizar nuestros datos adecuadamente abandonando el diógenes digital que tanto nos afecta y ver que unos pocos GB son más que suficiente para guardar nuestro día a día a buen recaudo.

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